Evaluación
La evaluación del TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad) es un proceso profesional y estructurado cuyo objetivo es comprender de forma global el funcionamiento cognitivo, emocional y conductual de la persona.
Esta evaluación no se basa en una única prueba, sino en un análisis integral, que tiene en cuenta la historia personal, familiar y académica, así como el comportamiento en los distintos entornos de la vida diaria.
¿En qué consiste la evaluación?
El proceso de evaluación del TDAH incluye:
- Entrevistas clínicas con la persona evaluada y, en el caso de menores, con la familia.
- Recogida de información del entorno escolar o laboral cuando es necesario.
- Pruebas psicológicas estandarizadas para valorar atención, impulsividad, hiperactividad y funciones ejecutivas.
- Observación del comportamiento y análisis de los resultados obtenidos.
Objetivo de la evaluación
El objetivo principal es realizar una valoración precisa, descartar otras posibles dificultades y comprender cómo el TDAH afecta al día a día de la persona. A partir de esta evaluación se pueden establecer pautas de intervención personalizadas, orientadas a mejorar el rendimiento, la organización, la conducta y el bienestar emocional.
La evaluación del TDAH permite ofrecer una base sólida para un acompañamiento adecuado y eficaz.

